En un año marcado por el aumento de despidos por “necesidades de la empresa”, que crecieron un 5,5% entre enero y agosto, según la Dirección del Trabajo, llegando a 336.830 casos, las organizaciones chilenas enfrentan un desafío clave: cómo gestionar las desvinculaciones sin afectar la confianza interna ni la marca empleadora.
Randstad presentó un modelo integral de offboarding, una metodología que propone profesionalizar los procesos de salida y evitar que estos se conviertan en experiencias frías o traumáticas tanto para quienes se van como para quienes permanecen en la organización.
El offboarding, equivalente al “último capítulo” de la experiencia laboral, incluye todas las acciones legales, administrativas, emocionales y comunicacionales asociadas al cierre del vínculo entre colaborador y empresa, ya sea por renuncia, despido, jubilación o término de contrato.
“El offboarding es tan estratégico como el reclutamiento. Ignorarlo implica perder información valiosa y dañar la reputación de la empresa. Tratar bien a quienes se van es ético, pero también una decisión inteligente”, afirma Miguel Capurro, director de Capital Humano de Randstad para Argentina, Chile y Uruguay.
Para enfrentar este escenario, la compañía propone cinco pilares que permiten ejecutar procesos de desvinculación de manera más respetuosa, transparente y eficiente:
1. Comunicación clara y empática
Informar a tiempo, con respaldo legal y evitando la frialdad del “trámite”. El acompañamiento durante el proceso reduce el impacto emocional.
2. Planificación detallada
Checklist recomendado:
– Notificación y carta de término
– Entrevista de salida
– Devolución de equipos
– Corte de accesos digitales
– Pago de finiquito y entrega de certificados
– Comunicación interna (si corresponde)
3. Entrevistas de salida útiles, no simbólicas
Permiten detectar tendencias de rotación, problemas de liderazgo y oportunidades de mejora cultural. Deben ser confidenciales y enfocadas en datos reales.
4. Agradecer y cerrar con respeto
Una despedida digna mejora la percepción del proceso y refuerza la cultura organizacional.
5. Mantener el vínculo
Los programas de alumni permiten reconectar con talento boomerang, obtener referidos y abrir puertas a nuevos negocios.
En un mercado laboral donde el talento valora respeto, transparencia y propósito, la forma en que una empresa despide dice tanto como la forma en que contrata. Para Randstad, invertir en un buen offboarding no es un gesto, sino un indicador de madurez organizacional y un activo estratégico de largo plazo.








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